A Yuliana Marcillo
Gracias sinceras por lo que me toca
cuestión francamente complicada para quien no nombraste
porque no hacía falta
y ni más
faltaba.
Porque me tocaste el corazón
pálido de amor por la masajista.
Prefiero morirme a escondidas
refugiado en mi propia hambre
tan
can
tin
flesco
como me adoran y desadoran
por capricho y necesidad.
El can jamán iba a ir.
Prefirió quedarse con la reina de Isabel
con la princesa de Diana
y la madre de Teresa
descuartizando a Rosario
sin cruz
i
fijo
el olvido en la ya distanciada morena.
Dialogaron de
in
pene
trables
asuntos
coloquiales
mientras yo sí
desterraba papas
donde las piernas queman
y por más que me concentraba
se des aflojó el amarillo perro bóxer
comotexplico compañera esto de que
los domingos son sagrados y sangrientos
de sangre para ella y de sangría para mí.