jueves, 26 de abril de 2007

Herido

Tu ausencia me debilita las ganas de caminar
y el recordarte no es suficiente para aliviarme,
sin embargo presiento el calor de tu sonrisa
en los espejos solitarios de las calles despejadas.

No siento el aire que antes aliviado respiraba
mas presiento vigilante tu mirada de mis pasos,
me inquieta saber que alguien mira solitario
los reflejos de mis débiles huellas en el fango.

Y yacen las aguas desde el hogar de los nimbos
salpicando memorias de alegres días del pasado,
suspiro tus besos con ojos cerrados de humedad
y brota súbita una lágrima de amor prohibido.

¿Qué más tristeza para un alma imposible?
si no hallo cura en las aguas de los cielos,
¿de qué me sirve llorar desesperado?
si traigo en mi corazón por ti una herida seca.

Maldita de los sueños

Los vientos ya no soplan tu nombre
ni el sol ilumina lo nuestro,
y hoy que te extraño en la oscuridad
no siento la luz astral,
sólo se apaga con tu ausencia mis
esperanzas tristes
y me golpea en pecho la despedida.

No pienses que te extraño, no,
ni lo imagines si quiera
por que sé que volverás,
hazte la idea que no te necesito,
por que tengo al mi lado a otra,
así no sea verdad, pero imagina,
que yo soportaré la mentira,
porque sabes que no quiero otra,
pero tampoco quiero que vuelvas,
quédate donde estás, donde estés,
y no me digas tampoco donde estas,
ni te hagas la idea que te voy a buscar,
por que no te necesito en cuerpo presente,
me basta con imaginarte, maldita fantasma,
me basta con adivinar tu presencia, maldita
-y no se por que te maldigo-, no me reproches,
mas te pido disculpas,
es que ya no sé como decirte,
se me acabaron las palabras
y la tinta de mi boca
ya no escribe cosas bellas,
¿pero cómo nombrarte si te llamas todo?
o cómo te olvido si me recuerdas a todo,
dime en los sueños para que nadie más te escuche,
pero decídmelo ahora, mañana presiento que moriré,
hazlo sin mirar al sol que no alumbra para mí,
y grítalo con todas tus fuerzas para recordarte más,
hazlo ahora que el viento no agita las hojas de los árboles caídos,
dilo sin miedo que el miedoso soy yo, pero hazlo ya
antes que una brisa inútil se lleve otra vez tu nombre
y te despidas otra vez si saber quién eres,
maldita.

Transparente

Si digo sueño sería mentira
porque estoy despierto pa’ saber quien eres.

Madrugadas fantasmales vivo, paso y ando rondando,
grito, canto, doy vueltas y no te veo.
Eres reflejo de mis espejos invisibles,
mis retinas no te recuerdan
y no estoy loco por que sé que existes.

Sé quien eres, sé que andas rondando
y das vueltas, sé tu nombre y tu olor
sé tu vida y tu pasado, sé tus besos.

Olvidé tu color.

Inolvidable amor

Sé que la ira te ha dejado desquiciada
pero así sea de espaldas deseo escucharte,

yo ya hablé la verdad que preferiste,
la maldita verdad que duele al recordar,

pero eso no importa ahora,
lo que importa es tu veredicto,

perdóname en lo humano con tu divinidad,
que no te equivoques al decirlo
por que tiemblo el amor futuro si callas,

para mi la distancia es muda si lloras,
le soy necio a tus lágrimas.

Vida mía, quiero una sola palabra, o dos
antes de que sea yo el que empiece a llorar,

mujer, anímate, mírame a los ojos que te esperan,
dime que me quieres auque no lo quieras,
así sea de espaldas, que yo te escucho,

dime… quizás cuando voltees me habré marchado
y te arrepentirás de tu iracundo proceder.

No hagas caso al remordimiento,
recuerda el lugar que nos apasionó desnudos,
o el primer día que te dije –amor-

despierta de ese trance imaginario y perdóname,

te amo, más que siempre, más que nunca,
como la primera vez, recuerdas?.

No pretendas que te borre de mi corazón,
ni intentes hacer eso conmigo, no funcionará
por que me amas de verdad y me necesitas.

Dime… que me arde en los huesos tu quietud,
estoy llorando, sabes?
da la vuelta si quieres,
estoy sufriendo como tú, o más,
acaso no te basta oír mi quebrantada voz?…

Está bien mujer, me iré si eso quieres,
pero también recuerda la palabra amor,
y la palabra olvido; tenlas presentes hasta el fin,
aunque la primera esté ausente, la otra no funciona para mi, ni para ti.

Musa

Tú, musa eterna,

me hablas del vivir
cual si fuera lenta muerte,

dices de espinas desgarrando el alma.

Sangras dentro de ella,
(dentro mío lloras)

musa que tocas una lágrima mía,
al caer de rostro la haces polvo

con la misma sangre gris que corre
en las venas del poema que te escribo.

Tú, presencia intangible,
perpetua,

sombra en cada letra,
amargura en cada sombra,
polvo en cada verso,

negro en cada amor.

La noche

Clara y serena, pasiva,
sí tú, noche amiga,
horas de sol cautivo,
Oh tú, luna mía,
obscura luz sin sombras,
tarde a tarde, sol cautivo,
me encuentro en ti
y noche a noche, desvarío.

Oh tú, imposible luna,
eres arco de luz sin sombras,
sí tú, enemiga noche,
eres arco y penumbra sin luz.

Sonrisa abierta y testigo,
Ay tú, estrella peligrosa,
eres lágrima, cual sol cautivo,
baúl de memorias sin secretos.

Oh tú, noche compañera,
…crepúsculo sin sombras,
haces lenta la muerte,
la muerte lenta de mis ansias,
sí tu, noche acecina,
clara voz sin palabras,
día a día retorno y vivo,
me devuelves a vida,
la vida en ganas.

Ay tú, noche callada,
¡Auxilio! piden las piedras
¡Justicia!, los ciegos
¡Libertad!, la aurora.

Oh tú, noche carcelera,
¡Por qué! gritan las magnolias
¡Gracias!, los amantes
¡Piedad!, los sueños.

Sí tú noche arrogante,
despiadada sombra alucinada,
¡Gloria!, las luciérnagas
¡Amén!, los vampiros
¡Aleluya!, los muertos.