martes, 29 de abril de 2008

Ni una pena para tanto amor

Guerreo con la estupidez

gritando tu pacífico nombre

tratando de comprender

que no bastó ser buen amante

si no di buen amor.

Estuve ahí siempre

con nombres y apellidos en tu boca

y tu tan anónima en mi corazón

que hasta ahora no sabe qué rayos

siente/sintió/sentirá por ti

más que un deseo latente

un tequiero a medias

teamo dudoso

tenecesito falso

textraño fingido

y ni una pena

para tanto amor perdido.

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