A todo un pueblo y a Dámaso Alonso
“¡Salve ciudad del valle, que dominas
con altivez de reina castellana;
ciudad que ostentas como soberana,
la corona triunfal de tus colinas!.”
Canto a Portoviejo - Vicente Amador Flor Cedeño
Sálvate ciudad del valle que dominas la locura:
El periodista radial muy temprano informa
que esta ciudad parece Madrid
porque ciento cincuenta palomas frecuentan el parque central.
Anuncia:
Las aves se sienten como en casa.
Nadie estorba a las palomas.
Todos las aman.
Fin del flash informativo.
Aquí entre nos Dámaso
Esta es la ciudad de más de un millón de caraduras.
Es medio día
el Chevrolet Gran Vitara
saca el dedo medio al Datsun 1600
al policía que estaba frente al acto
lo segó la pasión por el deber
le estaba dando con el tolete a una quinceañera.
La altivez de la reina casta y llana vistió camuflas gris.
El perro que observó el episodio se paró en media calle adrede.
La tarde llega tarde y acongojada.
A las nueve de la noche
los semáforos se enamoran entre sí.
A las 12 de la noche cada viernes
en
se pintan pasos peatonales con vómito.
En
allí aterriza la soledad cuando se aburre
allí despega el silencio pixelado.
Es temprano de nuevo
el loco “Vaya vaya” se masturba en Filanbanco.
la loca sin nombre limpia las calles gratis.
“¡No saques la basura vieja loca
¿no ves que destapas los baches?!”
grita el dueño del barrio.
El periodista radial vocifera las noticias de ayer
pero no dice que al ciudadano ilustre que murió ayer
lo invaden los ángeles de las moscas hasta el rabo.
La soberana que ostentó la ciudad
mantuvo la corona triunfal gracias a sus colinas.
En lo más alto de una iglesia se aprecia un afiche político
En lo más alto de la nube se concentra esperma errante.
Aquí entre nos Alonso
en esta ciudad nadie se pudre.
En lo más alto de las alturas los gallinazos se persignan.
1 comentario:
Muy bueno todo lo tuyo también, la crudeza irónica ciudadana de este escrito me pegó. Un abrazo clickeado!
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