sábado, 20 de octubre de 2007

Comandante Ernesto Che Guevara

Comandante,
es absurdo pedir que vuelvas, así sea necesario.
Tú, desde tu trinchera sea en los Andes o en la selva
ordenas que esta América lleve el rumbo que soñaste,
ésta, mí América, tú América, nuestra América
que te llama como si estuvieras vivo.

Ernesto,
tengo la mitad de tus años extinto,
sin embargo la historia es otra;
tú, cuarenta años no de muerto, sino más vivo,
y mientras más te crean muerto, más encendido
brilla tu ideal.

Che,
Llevo tu nombre, y tu estrella en los cielos,
cinco puntas para elegir el camino:
Norte, Sur, Este, Oeste y Che; ese es el camino.

Guevara,
Guardo recuerdos tuyos casi clandestinos
una inmortal imagen serena y libertaria,
tu rostro, que es un mapa y cuando digo Latinoamérica
el eco de los Andes responde: ¡Comandante Ernesto Che Guevara!

MESSENGER














Te escribo, me respondes
y así pasamos,
quemando minutos importantes,
poniendo la mejor foto
para que me veas todo el tiempo
igual, igualito enter tras enter.
Y si cambio…
coloco el avatar menos peor
pero igual, enter tras enter, igualito.

Te veo, mirada tras mirada
la misma,
pones (como las gallinas) tu mejor pose,
y yo tu gallo que pisa con el dedo medio
enter tras enter, la tecla,

y tú enter tras enter, la misma.

Tras la hora
las teclas ya no son sinfonía,
silencio tras silencio
zumbido.

Corazón-sonrisa
(feliz estoy de amarte)
tan distante
y tú te contentas con que esté ausente,
y me retuerzo los pelos
todos.
…Tan lejos
y para mí, no es suficiente mirarte estática.

El limitante recuadro de tu imagen
seguro me dejará calvo
ahora que le haz cerrado sesión
a mi cuerpo.

Silencio

I

El silencio me persigue
más veloz que el sonido,

pero no me alcanza,

aquel silencio pisa mis huellas,

él me habla, aún así
sigue siendo silencio,

lo escucho, aún así
el ruido no lo calla.



II

Escucho el silencio
como ignoro al ruido,

aún así el tiempo no me alcanza
para interpretar lo que oigo
ni deshacer lo que ignoro.



III

¡Silencio! ¡Silencio!

grita el silencio,

tan fuerte que su eco, me traspasa.

Instantes

Un instante

¿Cuánto dura un instante?

mil años es un instante
para la eternidad.

(Mil años no son suficientes
para saber la ciencia de un instante).


La eternidad,

¿Qué tan larga es?

Un minuto podría ser
muchas eternidades
para el relámpago,

y la vez

¿no es un instante
lo que dura un relámpago?


-Me pierdo
en la curva incierta
del tiempo-.

Cuando la muerte no llama

I

Hay una esfera
supuestamente cerrada,
estoy encima de ella,
pero no la toco,

es como estar
con los pies sobre la Tierra,
cuando de verdad estoy
con los pies en el aire,

sin saber donde vaga mi cuerpo.

A contra corriente levito,
y debajo de mis píes: ella,

no la piso, ella me levanta,

no la conozco / me observa,

no la siento / me persigue,

le huyo / me espera.


II

No es un combate
entre lo conocido
y lo desconocido,

se trata de ella versus yo.
Allende del mundo real.

III

Quisiera burlarla,
Y es luchar con lo imposible,

mas, si estoy vivo
es porque se
está burlando de mí.

Si puede tocarme,
¡por qué no me lleva!

¿Será porque me ama?

¿Será porque me odia?

Y si me odia
¿Por qué me espera?

Hambre de madrugada

No estaba en mi juicio
tenía hambre
de madrugada

quise comerme la luna.

***

La luna es de queso
me dijeron un día

la luna es de queso
y los ratones se la comen

construí
trampas de estrellas
para ratones.

***

La luna fue de queso
y me hice un emparedado
con la noche.

***

El sueño
fue un sorbo de
leche helada

disolví el emparedado
en un vaso de insomnio.

***

Bebí grillos
vomité fantasmas
escupí frío
bostecé luz de luna
dormí oscuridades.

***

Nunca más
me dio hambre
de madrugada.

jueves, 16 de agosto de 2007

Tambaleo sobre tambaleo

Interrumpiendo,
esa noche me preguntó
¿qué es poesía?,
(tambaleé).
Justo ahí, esa noche,
-¿Después del amor, qué es poesía?, preguntó.
Poesía? Poesía eres tú, es un árbol, un niño,
la tarde, un grillo, una madre, el pobre,
una hoja vacilante, la lluvia, la luz,
una sonrisa, el mar, el pez,
una la flor, respondí… un jardín, rectifiqué.

¡Loco!, dijo.
-Estás en las nubes,
nada de eso ,es poesía,
ni yo. Por último…-

(volví a tambalear)

Todo es poesía,
la piel, el clímax, el silencio,
un orgasmo, tu mano, la mía,
la nube en la que viajo,
el sol donde aterrizo,
el ruido, y tus gemidos,
lo desconocido, el diablo,
un amigo, el llanto, los colores,
el vacío, lo tuyo y lo mío,
los poetas, la pintura,
la miel, la amargura,
la sensatez y la locura,
mis hombros, tu cintura,
el relajo, la rima,
yo abajo y tu arriba.

Todo es poesía,
lo que falta son poemas.

…Y seguimos tambaleándonos.

viernes, 27 de julio de 2007

Efectos de la luna III

Discutes por nada
mi guerra ya ganada
soy fuego quemando
y tú, azúcar salada.

No importas sincera
no importa cualquiera
me importa la muerte
la única que me espera.

Tenemos peleas
rompiendo mareas,
por armar un desastre
te pasan las ideas.

¡Ay quien entiende
a la hembra que enciende
con su cuerpo de luz
que mentiras prende!

(Hay quien quiera
poseerte primera
redonda o cuadrada
fiel o traicionera).

En la luna la fe
en mi mano un café
en otras la dicha
y en ti ¡ya no sé!

aunque Esperanzas guardo
tú leona y yo guepardo
riñendo por las sobras
en tu frío ardo.

Lo que pica no muerde,
la esperanza no es verde
esperemos la noche y
el que se pique pierde.

lunes, 16 de julio de 2007

Efectos de la Luna II

Olas gigantes
a orillas andantes
espuma caliente
y fríos amantes.

Tejido entre mayas
me miras y callas
eres la misma arena
en diferentes playas.

Arrecife en el río
me lleva el hastío
a unas las lloro
de ti yo me río.

Triste es la risa
aguanto sin prisa
el alegre llanto
que no tranquiliza.

El alma y su pena
goce y condena
locura en la luna
lujuria en la arena.

Ajenas pasiones
en mil posiciones
ardid compartido
sin miel ni pociones.

¡Ay! luna de plata
me da mucha lata
que de lealtad a traición
hay de carmesí a escarlata.

Mi corazón siente un tajo
de arriba hacia abajo
-traspásalo rayo-
te lo pido ¡carajo!

viernes, 29 de junio de 2007

Efectos de la luna I

La luna está loca
seca mi boca
besa la angustia
que la soledad provoca.

Se quitan las ganas
de vidas paganas
andando sin suerte
inciertos mañanas.

Octavo creciente
el corazón ya no siente
Sexto menguante
las espero impaciente.

En agosto el olvido
en marzo es prohibido
llamarlas más virgen
después que han sufrido.

Muerto en noviembre
vivo en septiembre
no hay más imposible
¡solsticio en diciembre!

Eclipses de estrellas
¡la muerte sin ellas!
veo lunas fugaces
vaciando botellas.

De pronto esté loco
contando de apoco
infieles mujeres
¡sin agua no hay coco!

El agua es tan poca
cuando la sed provoca
después que se han ido
mi mano es más loca.