martes, 15 de mayo de 2007

ENCRUCIJADA

Me siento leve ante la duda,
y entre la pregunta que respondí mal,
en el dilema de un amor que no fue
y entre un dolor al que mi alma le huye,
me siento imbécil.

…Puedo,
y quiero ser lo suficientemente fuerte.

Quiero y puedo
acostumbrarme al sufrimiento,

(y sufro
y soy fuerte).

Puedo…
porque todo se puede
puedo alcanzarte,
también quiero…
porque todo se quiere
quiero quererte,
y mi alma te quiere…

Yo te quiero.

Sin embargo
ahora intento algo más,
pero no puedo,
he comprendido
que todo no se puede
cuando sólo se quiere.

Y he comprendido;

porque no pude alcanzarte,
y ni mi alma te pudo,
esa misma alma
que sobrándole todo
le faltó el poder.

Y aunque no pude alcanzarte
porque me aferré en quererte
ahora tiemblo al perderte
y no puedo aceptar,
que preferí quererte
cuando te pude amar.

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